Una vez le preguntaron al apóstol Pablo:

 

“¿Qué debo hacer para ser salvo?”

 

Hoy en día muchos tienen la misma pregunta: ¿Qué debo hacer para ir al cielo? Tal vez la expresamos de otra manera: ¿Cuál es la religión verdadera?, ¿Cómo puedo ser feliz?, ¿Cómo puedo dejar de temer a la muerte? ¿Qué debo hacer para ser libre de este vicio?, ¿Dónde esta Dios?, ¿Habrá un fin del mundo?, ¿Cuál es la verdad?

 

Todas las preguntas anteriores tienen un denominador común, un deseo ferviente de encontrar algo más allá de lo que vemos con nuestro ojos. Hay muchas cosas que decir al respecto, pero, queriendo ser breves, veamos solo cuatro verdades que la Biblia nos enseña y que son la respuesta a esta inquietud.

 

1. Dios tiene un plan para ti

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”— Juan 3:16

Dios nos ama profundamente y desea restaurar nuestra relación con Él por medio de Jesucristo.

2. Todos tenemos un problema

“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.”— Romanos 3:23

El pecado nos separa de Dios y nos impide alcanzar la santidad que Él requiere.

3. Dios tiene una solución para el problema

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”— Romanos 5:8

El sacriicio de Jesucristo en la cruz derribó el barrera de pecado que nos separa de Dios. Su muerte fue por nuestros pecados para reconciliarnos con Dios y ofrecernos perdón y nueva vida.

4. Debes tomar una decisión

“Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.”— Romanos 10:9

La salvación se recibe por fe al creer en Cristo y confesarle como Señor. La salvación no es automática, sino que cada ser humano tiene que hacerla efectiva para sí mismo por medio de la fe.

¿Cómo responder a Dios?

  • Confiesa tus pecados a Dios

    Habla con Dios y confiésale tus pecados. Confesarle lo malo que hemos hecho le demuestra a Dios que nos arrepentimos de nuestro mal camino y que deseamos una nueva oportunidad.

  • Cree en Jesucristo y entrégale tu vida

    Reconoce a Jesucristo como tu Señor y Salvador. Cree en su resurrección y en su sacrificio por nuestros pecados, así como en su intercesión constante ante el Padre. Él es el unigénito Hijo de Dios y desea transformar tu vida.

  • Lee la Biblia y conoce la voluntad de Dios

    Leer la Biblia es darle a Dios la oportunidad de hablar a nuestras vidas. A través de Su Palabra entendemos cómo desea que vivamos nuestra nueva vida en Cristo.

  • Congrégate en una iglesia bíblica

    Busca una iglesia cristiana de sana doctrina, basada en la Palabra de Dios. Reunirte con otros creyentes te permitirá crecer espiritualmente y experimentar el amor de Dios a través de la comunión con tus hermanos en Cristo.

Una oración de ejemplo

 

Señor Jesús, confieso que soy un pecador. Te necesito en mi vida, salva mi alma, perdóname por mis pecados, me arrepiento, Límpiame con tu sangre, Señor. Te pido que hagas tu voluntad en mi vida. Dame el poder para vivir una vida cristiana. Yo creo Señor que Tú eres el Hijo del único Dios y que viniste a este mundo para morir por mí. Yo creo que Tú derramaste tu sangre por mi salvación. Yo creo que Tú resucitaste de la muerte y subiste al cielo y ahora estás sentado a la diestra del Padre y creo que Tú volverás otra vez. Señor Jesús, deseo que Tú seas mi salvador para siempre. Quiero seguirte consciente del costo que significa ser tu discípulo. Pido esto creyendo que me escuchas, por tu gracia… Amén.

 

La oración no salva; Cristo es quien salva.

 

Si has puesto tu fe en Cristo, la Biblia declara que eres una nueva criatura. Dios comienza una obra nueva en tu vida.

2 Corintios 5:17